El análisis de peligros y puntos de control crítico sigue siendo la piedra angular de la seguridad alimentaria. Repasamos los fallos más comunes en auditoría.
El sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC o HACCP, por sus siglas en inglés) es el enfoque preventivo de referencia para la gestión de la seguridad alimentaria, exigido por el Reglamento (CE) 852/2004 a todos los operadores de empresas alimentarias. A pesar de su implantación generalizada, las auditorías de la autoridad sanitaria y de los organismos de certificación siguen detectando los mismos errores año tras año.
Antes de analizar los errores más frecuentes, conviene recordar los siete principios sobre los que se construye cualquier sistema APPCC:
El análisis de peligros es la base de todo el sistema. Un error frecuente es limitarse a identificar los peligros más obvios (Salmonella en huevo, Listeria en productos lácteos) sin considerar peligros emergentes, peligros específicos de los procesos propios de la empresa o peligros asociados a materias primas de nuevos proveedores. El análisis debe revisarse cada vez que se introduce un nuevo producto, proceso o proveedor.
Un PCC es un paso del proceso en el que se puede aplicar una medida de control para prevenir, eliminar o reducir un peligro a un nivel aceptable. No todos los pasos del proceso son PCC. Un error frecuente es identificar demasiados PCC (lo que hace el sistema inmanejable) o, al contrario, no identificar un paso crítico como PCC por desconocimiento del proceso.
Los límites críticos deben estar basados en evidencia científica o normativa (temperatura de pasteurización, pH mínimo, actividad de agua máxima). Un error frecuente es establecer límites críticos "por costumbre" o copiados de otros planes sin verificar su aplicabilidad al proceso concreto.
El sistema de vigilancia debe ser capaz de detectar una pérdida de control en el PCC a tiempo de tomar medidas correctoras antes de que el producto llegue al consumidor. Un error frecuente es establecer frecuencias de vigilancia insuficientes o utilizar métodos de medición no calibrados.
Las medidas correctoras deben especificar qué hacer con el producto afectado y cómo restablecer el control del PCC. Un error frecuente es definir medidas correctoras genéricas ("avisar al responsable") sin especificar el destino del producto no conforme ni el plazo de actuación.
La verificación confirma que el sistema APPCC funciona correctamente en su conjunto. No es lo mismo que la vigilancia, que controla los PCC en tiempo real. Un error frecuente es no realizar actividades de verificación periódicas (auditorías internas, análisis microbiológicos del producto final, revisión de registros).
El plan APPCC debe reflejar el proceso real de la empresa. Un error frecuente es mantener un plan desactualizado que no recoge los cambios introducidos en los últimos años (nuevos productos, nuevos equipos, nuevos proveedores, cambios de layout). La autoridad sanitaria puede considerar que un plan desactualizado equivale a no tener plan.
El sistema APPCC debe ser implantado y mantenido por un equipo multidisciplinar con formación específica. Un error frecuente es que el plan sea elaborado por un consultor externo sin implicar al personal de producción, lo que resulta en un sistema que existe sobre el papel pero no se aplica en la práctica.
Prerrequisitos: la base que el APPCC no puede suplir
El APPCC no puede funcionar correctamente sin unos programas de prerrequisitos (PPR) sólidos: control de proveedores, limpieza y desinfección, control de plagas, mantenimiento de equipos, higiene del personal, trazabilidad y gestión de alérgenos. Si los PPR fallan, el APPCC se sobrecarga con peligros que deberían estar controlados antes de llegar al proceso.
Grupo Santal ofrece servicios de implantación, revisión y auditoría de sistemas APPCC, así como formación específica para equipos de seguridad alimentaria. Nuestros técnicos tienen experiencia en los sectores de restauración colectiva, industria cárnica, láctea, panadera y de platos preparados.